El año en el que me volví loca.

Una de las cosas más bonitas de tener un blog, y que a decir verdad es mi principal motivación para escribir, es que puedes tener un archivo de lo que pensabas en diferentes épocas de tu vida, es decir, un diario.

Así que hoy, motivada por un momento de tranquilidad y silencio absoluto, me he preparado un té y me he puesto a buscar mi primera entrada de este año. Por si queréis curiosear, aquí la tenéis.  Si os van más los resúmenes, os cuento que en aquella entrada hablaba de lo que había conseguido en 2015 y de los propósitos que me fijaba para 2016:

  • Terminar los estudios.
  • Sacarme el carnet de conducir.
  • (Este último no lo puse en la entrada pero lo había pensado igual) Ser más sociable.
jeff-overs-11679042144_f463a2da22_o-pf
Aquí haciendo un guiño a la foto que subí el año pasado (www.titaniumfireworks.com)

De estos tres objetivos podríamos decir que he cumplido dos y medio. Not bad. Tengo carnet de conducir, y un cochecito muy mono que me lleva a todas partes. La carrera no la he terminado, y no sé cuándo la terminaré, los asuntos de palacio van despacio, y los de la Universidad no tienen límites…sigue pendiente mi entrada/crítica al sistema educativo, ya llegará en 2017.

En cuanto a lo de ser más sociable, me lo propuse porque después de muchos años de estudio, me di cuenta de que se me había olvidado hacer amigos. Gracias a este propósito, en principio casi absurdo, conocí a mi novio. Me propusieron un día quedar unos compañeros de trabajo con otros amigos suyos…yo no quería…y pensé: ¡pero dijiste que este año tenías que ser más sociable! Y allá que fui. Y allí que estaba él.

Digo que este año me he vuelto loca porque aposté por nosotros. Porque este año me ha dado por vivir, por experimentar, por viajar. He visitado varios sitios de mi país y de fuera. Me he vuelto una hermana consentidora y acompaño a la mía a conciertos de adolescentes (no os hacéis una idea de la siguiente en la que me ha liado). Durante 2016 he aprendido a vivir sin lo que no me aporta nada, ya sea material o personal, es decir, me he “liberado” de la gente que no me hacía ningún bien. Recordando eso sí los buenos momentos con cariño.

Supongo que como cada año que pasa, me voy conociendo más a mí misma. Voy descubriendo qué cosas me gustan y cuáles no. Y por eso a 2017 sólo le pido un cambio de rumbo. Tan simple y tan difícil a la vez. Por supuesto este objetivo se puede descomponer en otros más pequeños tales como ser menos miedosa, cambiar mi situación laboral o dejar de sentirme tan congelada en el tiempo.

Ah, y que no se me olvide, ¡salud! ¡Mucha salud! Que llevo unos días con gripe…con la gripe número 27 de este año (digo este número al azar pero podría ser totalmente válido).

Espero que todos terminéis este año con alegría y que empecéis el que viene con motivación, que es lo importante. Además, 2017 suena muy bien, ¿no?

M.

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s